Ahora con el resultado del juicio, y Rousseff destituida, Temer podría mantenerse en el poder hasta fines de 2018, o hasta convocarse a elecciones anticipadas.

El pasado miércoles 9 de agosto, el Senado aceptó la acusación sobre irregularidades fiscales en el presupuesto 2015, mientras defensores y detractores del juicio político se enfrentaban, en al menos 16 ciudades se realizaron manifestaciones en reclamo a la salida de Temer.

En contexto

El Senado de Brasil aprobó el proceso de juicio político contra Rousseff en mayo pasado con 55 votos a favor, 22 en contra y 1 abstención, (de 78 de los 81 miembros del cuerpo colegiado).

En este período las autoridades brasileñas debían encontrar las pruebas contra la Mandataria que no fueron presentadas ni en la Cámara baja ni en el Senado.

La acusación central de la oposición contra la legitima Presidenta de la nación carioca, para justificar un juicio político, es la supuesta violación de normas fiscales, al maquillar el déficit presupuestario de 2015.